
El origen de mi trabajo es en las multitudes.
No
como una conclusión de lo que un conglomerado de gente representa, sino como un punto de partida que se multiplica a partir de pequeñas cantidades de información, transformándose en un conjunto de ideas que pueden materializarse en una exhibición portátil, una serie de dibujos o acciones en las calles. La práctica siempre se da a partir de los procesos del grabado, desde el origen/original a la multiplicidad y de regreso al origen, en un flujo contínuo.
Protestas, trabajo, amor, todo ello confluye en el individuo, que construye un cuerpo que puede considerarse político. Entonces, la multitud compactada en el cuerpo político se asemeja a un tótem en crecimiento, mostrando sus componentes en un desplazamiento vertical.